Con la bici de Bayona al Pirineo navarro

Bajando por la costa hasta Bayona nos encontramos con una señora que, tras jubilarse a sus 65 años de edad; se topó por casualidad con un libro sobre la ruta en bici Eurovelo 6: desde Francia hasta Rumania, siguiendo el curso de ríos como el Loira y el Danubio.

Sin haber viajado nunca en bicicleta anteriormente, ni siquiera salido a dar un paseo en bici desde su juventud, decidió que aquello era algo que no podía dejar pasar. Las imágenes le cautivaron y su decisión dio sus frutos.

Se informó sobre bicicletas y equipo de acampada, sobre todo lo relacionado con el cicloturismo, y fue preparándose mentalmente para una aventura que realizó el pasado verano, durante el curso de 3 meses.

Con una actitud siempre positiva, ahora se plantea cuál será su siguiente expedición. No sólo ha encontrado una nueva afición, sino una nueva forma de viajar y de ver el mundo.

Entrada a Bayona en bicicleta

Casas de colores de Bayona, Francia

Bayona era la última ciudad francesa de nuestro periplo invernal por Francia, el último paso antes de cruzar la frontera española y entrar en Navarra. Llegamos con intención de conocer toda la zona, pero al final nos dimos cuenta que lo que realmente necesitábamos era descansar.

En lugar de visitar Biarritz y otros pueblos de los alrededores, preferimos cocinar algo tranquilamente en casa de nuestro anfitrión y dar una vuelta por la ciudad relajadamente. Caminar junto al río y perdernos por el casco antiguo.

Pedaleando hacia los Pirineos

Ainhoa en bici, Francia

Tras un día de reposo, que nuestras posaderas agradecieron, nos encontrábamos llenos de energía y ganas de afrontar las subidas de los Pirineos.

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Teníamos por delante el primer tramo de nuestro viaje que realmente nos habíamos parado a planear, ya que teníamos ciertas dudas sobre nuestra capacidad para superar las montañas con tanto peso, y que finalmente nos llevó a cruzar los puertos de Otxondo y de Velate.

Después de varias semanas pedaleando en llano -aunque con el viento en contra-, la excitación iba en aumento viendo las montañas en el horizonte y sintiendo las primeras colinas en nuestras piernas, ascendiendo desde el nivel del mar.

Casas vascas de Ainhoa, Francia

Antes de llegar a la frontera española en Dantxarinea, disfrutamos de una parada en un diminuto pueblito francés con mucho encanto: Ainhoa. Nuestro último alto en el camino antes de dejar atrás tierras francesas y adentrarnos en los Pirineos de Navarra.

Au revoir la France!