Los albergues de peregrinos del Camino de Santiago

Desde que llegamos a los Pirineos hemos ido encontrándonos por la carretera con señales, flechas y vieiras del Camino de Santiago. Sin importar nuestra ruta, ni nuestra dirección, fue una constante durante todo nuestro recorrido por suelo español.

Cuando llegamos a Andalucía, y tras percatarnos de que accidentalmente estábamos siguiendo la ruta del camino mozárabe, decidimos hacerlo oficial y solicitar la Credencial de Peregrinos.

Esto nos abrió las puertas de los albergues de peregrinos que sirven de descanso en las múltiples rutas del Camino de Santiago que cruzan la Península.

Cruzando los diferentes Caminos de Santiago

En ningún momento nos decidimos a hacer una ruta concreta, al pie de la letra, sino que fuimos saltando de ruta en ruta; cruzando España en dirección a Santiago pero a nuestra manera.

Pasamos por el Camino Manchego, por el Camino de Madrid, por el Camino de Ávila, por la Ruta de la Plata, por el Camino Portugués del interior y por el de la costa.

Actualmente nos encontramos en Oporto, en Portugal, y nuestra ruta en bicicleta nos va a llevar a bordear la costa Atlántica, por lo que seguiremos cruzando otros Caminos de Santiago, esta vez en dirección contraria.

Para aquellos que tengan intención de recorrer España en bicicleta, les voy a dar una buena noticia, por 2€ que cuesta la Credencial de Peregrino podréis visitar todos los albergues de peregrinos gratuitos (o no), aunque no estéis realizando estrictamente el Camino de Santiago, ¡incluso si estáis yendo en dirección contraria!

Nuestra experiencia en albergues de peregrinos

La hospitalidad hacia el peregrino es habitual, y lo normal es que los diferentes municipios pongan facilidades para su alojamiento.

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Después de nuestra parada en Madrid, y de resaca tras la gala de los #Premios20Blogs, comenzamos el recorrido el camino madrileño.

Aquel día queríamos tomárnoslo con calma, nuestro único objetivo era salir de una vez por todas de Madrid, por lo que pusimos nuestra mira en Tres Cantos, la primera localidad del Camino de Madrid con alojamiento para peregrinos.

La dirección de contacto que había encontrado era la del ayuntamiento, lo cuál me sorprendió, pero pensé que sería donde alguien nos recibiría y nos acompañaría al albergue.

Dejé a Ilze en la plaza con las bicicletas y entré a preguntar. Para mi sorpresa, la mujer de seguridad me dijo que entráramos los dos con las bicis, ya que el alojamiento para peregrinos era dentro del mismo ayuntamiento, en una habitación habilitada para este uso.

Empezó disculpándose por la sencillez de la misma, pero le corté rápidamente diciendo que nos habíamos tirado varias semanas durmiendo al raso o en tienda de campaña; por lo que si había agua caliente y un colchón eso ya era un lujo para nosotros.

Puso una cara de horror, pena, sorpresa e incomprensión -todo al mismo tiempo-; seguida de preguntas que revelaban sus dudas y miedos sobre dormir al aire libre, especialmente cuando hace frío. ¡Menos mal que no le dije que habíamos salido de Londres en Enero!

¿Cómo son los albergues de peregrinos?

Alojamiento en el Camino de Santiago en Arévalo

Tuvimos una experiencia similar en Arévalo, donde la policía local nos insistió en repetidas ocasiones que seguramente no querríamos dormir en el lugar preparado para peregrinos ya que era muy cutre. Tuve que repetirle varias veces que lo único que me hacía falta era una ducha, y un lugar donde pasar la noche.

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Nuestras visitas a albergues de peregrinos durante nuestra vuelta a España en bicicleta nos han mostrado todo tipo de alojamientos, pero nunca hemos tenido el más mínimo problema para pasar la noche a cobijo cuando nos hemos molestado en buscarlo. Y cuando no, hemos acampado a gusto y sin complicaciones.

Eso sí, en ciudades y paradas importantes del Camino de Santiago es más que recomendable llevarse tapones para los oídos, y paciencia; ya que en los dormitorios más abarrotados suele darse un buen concurso de ronquidos.