Una semana gratis en Mostar

Llegamos a Mostar tras una semana acampando al aire libre en Bosnia-Herzegovina, entre minas y naturaleza salvaje.

Necesitábamos parar, descansar, darnos una ducha y poner una lavadora; pero no habíamos encontrado a nadie en Couchsurfing en Mostar y no teníamos intención de pagar por alojamiento por primera vez en nuestro viaje.

Durmiendo en la tienda de campaña junto a una gasolinera

Nubes de colores sobre Mostar, Bosnia

La noche anterior la habíamos pasado en nuestra tienda de campaña, para variar, acampados en el césped de una gasolinera; tras la última ascensión camino a Mostar.

Desde allí vimos el atardecer coloreando las nubes, aprovechamos el WIFI gratuito de la gasolinera y los enchufes de la máquina de hielos; lástima que no había agua caliente en los baños…

Y le dimos un par de vueltas a nuestro plan para el día siguiente, queríamos pasar al menos un par de días en Mostar, y teníamos que encontrar un lugar donde dejar los bártulos y pasar las noches.

Consiguiendo alojamiento gratuito en Mostar

El casco antiguo de Mostar

Descendimos hasta el corazón de Mostar y pedaleamos por sus calles hacia la zona árabe donde tenía pinta de haber hostels y fuimos a preguntar.

Hello! Me llamo Pablo. Mi novia y yo estamos dando la vuelta al mundo en bicicleta sin dinero; soy fotógrafo y diseñador web y si os interesan mis servicios a cambio de alojamiento durante unos días…

Ishbel, la chica que nos atendió, llamó al dueño pero dijo que ya tenía una página web y fotos del hostel; pero ella nos invitó a desayunar de todos modos. Resulta que Ishbel también estaba viajando en bicicleta, que llevaba 3 semanas en Mostar en aquel hostel, y que le hacía falta una página web.

¡De acuerdo! Os quedáis aquí y me ayudas con mi página web y algunas fotos.

Éxito al primer intento.

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Parte de la familia

Parte de la familia en un hostel en Bosnia

En Hostel David nos sentimos como uno más de la familia. Nos trataron de maravilla, nos dieron de comer platos tradicionales como goulash, estofado de hígado, sopas o berenjenas fritas.

Nuestra estancia se acabó prolongando entre barbacoas, cervezas y rakia. Compartimos sonrisas y vivimos el día a día de Bosnia más de cerca.

Las consecuencias de la guerra en Mostar

La destrucción de la guerra en Bosnia

Bosnia es un país pobre que ha sufrido mucho, no hay dinero para limpiar los bosques de minas, ni para derribar los edificios bombardeados durante la guerra. Esto provoca una situación un tanto curiosa: las ciudades son una amalgama de edificios dañados abandonados y de nuevos bloques a su lado.

Recorriendo un edificio abandonado en Mostar

Una tarde nos adentramos en uno de aquellos edificios medio destruidos, saltamos la verja y nos colamos en un antiguo banco, que se ha convertido en un museo de grafittis. Un edificio enorme de seis plantas, en pleno centro de Mostar, abandonado por falta de fondos para derribarlo.

Ahora somos tres

Cicloturismo con amigos

Era hora de continuar nuestro viaje, y tras haber hecho amistad con Ishbel, decidimos invitarla a continuar con nosotros rumbo a Croacia. No se lo pensó dos veces, aceptó la propuesta y se vino con nosotros durante unos días.

La primera noche, ya metido dentro de nuestra tienda de campaña, escuché un grito desde la tienda de campaña de Ishbel.

¡Aaahhhh! ¡Hay un animal golpeando mi tienda! ¡Es enorme!

Me tocó salir de mi saco de dormir y dar una vuelta alrededor de su tienda de campaña con una linterna.

Aquí no hay nada Ishbel, sería uno de esos gatitos jugando con las cuerdas de tu tienda de campaña…

Pedaleando a través un campo de minas

En bicicleta por un campo de minas

Nuestra ruta hacia Dubrovnik nos llevó por tranquilas carreteras secundarias y algunos caminos, y fue uno de estos últimos caminos que nos metió en medio de un campo de minas.

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Aquello se convirtió en una pista de trial de medio metro de ancho con carteles de minas a los lados, y pedruscos y boquetes en medio del camino. Durante varios kilómetros pedaleamos y empujamos las bicicletas con miedo de que, un resbalón, nos podría echar al margen del camino y sobre las minas. La visión de boquetes de minas detonadas al margen del camino no era muy alentadora.

Afortunadamente no sufrimos ningún accidente y terminamos aquel tramo sin explosiones, por lo que abandonamos Bosnia-Herzegovina de una pieza.