The Crazy Travel
Acampada libre bajo mil estrellas
BosniaDía 294 · N 43.9° E 17.7°

Deambulando por el mundo en bicicleta

Pablo//2 min

Te escribo estas líneas desde dentro de mi tienda de campaña, en mitad de las montañas de Bosnia, después de un largo día pedaleando.

Llevamos nueve meses dando vueltas por Europa en bicicleta, cruzándonos con gente de cada rincón, entendiéndonos en idiomas distintos o a base de gestos cuando no queda otra. Probando la cocina de cada sitio, sentándonos a mesas a las que nos invitan sin conocernos de nada, y durmiendo bajo las estrellas, en plena naturaleza.

En enero, Ilze y yo salimos a dar la vuelta al mundo en bicicleta. Y aquí toca explicar qué entendemos nosotros por viajar: no venimos a hacer turismo, no vamos marcando puntitos en un mapa ni corriendo para llegar a ningún lado. Nos movemos despacio, empapándonos de la historia y la cultura de cada lugar, de cómo vive su gente, llevando una vida nómada con la bici como medio de transporte.

Nuestra idea es rodear la Tierra sobre dos ruedas. No por el camino más recto y más corto, sino descubriendo todo lo que nos rodea, zigzagueando hacia los países vecinos, subiendo y bajando mientras avanzamos hacia el Este.

El mejor plan es no tener plan

No hacemos planes, vivimos el momento. El invierno, con su frío, y los líos burocráticos para entrar en según qué países nos obligan a tener algunas ideas sueltas sobre la ruta. Pero rara vez planeamos nada con más de unos días de antelación, ¡y aun así lo acabamos cambiando demasiado a menudo! El mejor plan es no tener plan. Vivir sin saber dónde acabaremos durmiendo mañana, en qué bosque, playa u orilla de río plantaremos la tienda, a quién nos cruzaremos por el camino o qué comida rara terminaremos probando es parte de nuestra rutina diaria.

Creemos en la gente, no en el dinero, y tratamos de reducir los gastos al mínimo. Estos últimos meses hemos gastado menos de 4€ al día. ¡Deja de fumar o de beber durante un año y tendrás de sobra para dar la vuelta al mundo!

Vivir en la carretera, con poco, sobre una bici y en una tienda de campaña, significa que todas esas cosas que la mayoría da por hechas en casa se convierten en necesidades que hay que resolver.

Buscar comida, cocinarla, conseguir agua, ducharse, lavar la ropa, meterse en la cama; cada día. Esas necesidades básicas que en casa tienes a un par de pasos son parte de la aventura cuando viajas por tierras extrañas y sin una tarjeta de crédito a mano. ¡Hasta lo más anecdótico de la rutina diaria se convierte en aventura!

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