Recomendaciones para ahorrar en Vietnam

Aunque nuestra llegada a Vietnam fue dura, debido a lo complicado que resultaba conseguir precios justos, durante nuestro mes en el país vietnamita empezamos a acostumbrarnos y a encontrar la manera de pagar un precio correcto.

El primer error del turista es pedir, comer y después preguntar cuánto tiene que pagar; lo normal en un país como Vietnam es preguntar primero y hacer el pedido después.

Pero un sistema que funciona aún mejor es pedir, esperar a que lo preparen, pagar lo que has observado que otra gente paga por algo similar y comer tranquilamente. Siempre que hice este truco pagué el precio local, sin problemas de ningún tipo.

Si no sabemos cuánto cuesta, ni hay ningún otro cliente pagando para fijarnos en cuánto es, podemos seguir utilizando este sistema. Dependiendo de nuestra idea aproximada de los precios, podemos dar un billete pequeño que creamos deba ser suficiente, y dependiendo de la cara del vendedor pedir el cambio o considerar que hemos acertado; la otra opción es preguntar, pero siempre antes de consumir el producto.

Con este sistema, pagando cuando ya lo han preparado pero antes de comerlo, nos podemos situar por primera vez con una posición de fuerza sobre el vendedor. Si no nos lo vende por el precio correcto su producto se echará a perder, todo lo contrario a la situación típica del turista que come y después va a pagar, donde con mejor o peor cara pagarás lo que te pidan.

Otro truco, bastante más obvio, es huir de las zonas turísticas. Los precios son mucho más caros que en los alrededores, y la calidad del producto muchas veces no es la mejor.

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Si aún así no queremos prescindir del servicio y menús en inglés, lo que no debemos olvidar nunca es el regateo. Prácticamente siempre es posible conseguir un descuento. Si nos acercamos a cualquier establecimiento, miramos sus precios y decimos que se nos va de presupuesto, que no tenemos mucho dinero, lo más probable es que directamente nos ofrezcan un mejor precio.

Y, en el transporte público, informaos con antelación del precio real del mismo y sed completamente tajantes. Muchas veces insistirán que la cantidad a pagar es mucho más elevada, o pondrán escusas como vuestro equipaje, pero con insistencia acabarán aceptando la cantidad real.

Estos mismos consejos son aplicables en muchos otros lugares del mundo, pero en Vietnam resultan imprescindibles debido al carácter y cultura guerrillera de los vietnamitas.