Volando a Tailandia

Nuestro avión de Tiger Airways, que volaba desde Singapur hasta Bangkok, despegaba muy temprano. Por lo que nos tocaba madrugar y coger el primer tren urbano desde la estación cercana a la casa de nuestro host de couchsurfing hasta el aeropuerto.

No habíamos revisado desde qué terminal despegábamos, por lo que andamos dando vueltas, confusos, desde la primera terminal hasta la segunda; para finalmente coger el autobús gratuito que la conectaba con la “Budget terminal”.

Una vez allí, y sin necesidad de haber hecho check in online ni de llevar nada impreso, facturamos una de las mochilas, junto con los colchones que llevamos, y pasamos a la zona de embarque.

Así se veía el tren urbano de Singapur a las 5:20 am

Así se veía el tren urbano de Singapur a las 5:20 am

El transporte urbano de Singapur te exige un depósito de 1 dólar cada vez que compras un ticket, por lo que al llegar a la estación del aeropuerto recuperamos nuestros 2 dólares; si bien sin muchas esperanzas de poder comprar algo más que un caramelo en el aeropuerto.

Nada más lejos de la realidad, nos encontramos que había un 7 Eleven dentro de la zona de embarque, un minisupermercado presente en todas las esquinas de cualquier ciudad del sudeste asiático. ¡Lo más sorprendente fue que los precios eran los mismos que en la ciudad! Gracias a esto pudimos desayunar un par de bollos rellenos de mermelada, crema y margarina.

Sorprendente 7 Eleven en el aeropuerto de Singapur

Sorprendente 7 Eleven en el aeropuerto de Singapur

El vuelo se produjo sin incidentes más allá de las leves sacudidas que sufren aviones pequeños como ese, pero nada exagerado. El personal bastante atento para tratarse de una aerolínea Low Cost.

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Pasar el control de pasaportes del aeropuerto nos llevó más tiempo que el propio vuelo. Resultó que, en contra de lo revisado en internet por Ilze, los letones requieren de una visa anticipada o del pago de la VISA on arrival. Por lo que tras hacer una larga cola nos tuvimos que desplazar a la cola correspondiente para tramitar su visado.

Nuestro inesperado desayuno en el aeropuerto de Singapur

Nuestro inesperado desayuno en el aeropuerto de Singapur

La tontería nos costó 1100 baths, que con los tipos de cambio del aeropuerto (no había cajeros automáticos antes del control del pasaporte), se quedaba en casi 30 dólares americanos. Y lo peor de todo es que la VISA sólo es válida por 15 días, a diferencia de la que consigo yo gratuitamente con el pasaporte español, que es por 30 días. Nuestra próxima visita a Tailandia será tramitando previamente el visado de turista por 2 meses.

El tipo de cambio actual entre el bath tailandés y el euro es el siguiente: 1 euro son 41,2 baths tailandeses. Si bien a la hora de extraer de cualquier cajero automático pagamos una comisión de 150 baths, independientemente del importe retirado y a sumar a cualquier posible cargo que realice nuestro banco.

Un par de horas después estábamos recogiendo nuestro equipaje y dirigiéndonos al Sky Train que conecta el aeropuerto con el centro de la ciudad por 45 baths por persona; para después coger uno de los muchos y baratísimos autobuses urbanos que conectan esa zona con la rivera del río por menos de 10 baths por persona.

Uno de los autobuses urbanos de Bangkok

Uno de los autobuses urbanos de Bangkok

Y así empezó nuestra aventura en Tailandia, maravilloso país sobre el que seguiremos escribiendo.